Este miércoles pudimos ver un choque en la cumbre, una lucha de esas que marcan un antes y un después de nuestras vidas, un duelo de titanes de consecuencias impredecibles, un terremoto de fuerzas confrontadas en busca de la supremacía mundial, sí, amigo, este miércoles asistimos al duelo entre Stewie y Santa Claus.
Resulta que Stewie aprendió que Santa Claus estaba en todas partes, que lo podía ver todo, es decir, que era omnipresente, omnipotente y omnisciente (calificar a Santa Claus con esos ’superpoderes’ debe ir contra algún mandamiento religioso, seguro), y claro, Stewie tenía que luchar contra esa fueraza sobrenatural.
Parece que ‘el mal’ también tiene su corazoncito, y hasta ‘un hijo del diablo’ como Stewie puede llegar a enamorarse, ¡qué bonito! No, no me lo estoy inventando, es verdad, ocurrió en el capítulo de ‘Padre de familia’ de este lunes.
En él ‘la madre de Stewie’ (me niego a utilizar su nombre, porque sería como reconocer su poder sobre él) se da cuenta de que éste tiene problemas de sociabilidad (sí que ha tardado en darse cuenta sí), y que en lugar de jugar con el resto de los niños se pelea con ellos (¡vaya novedad!), así que decide llevarlo a una guardería, y ¿qué pasa en la guardería?
Imagínate que dentro de 30 años en lugar de irnos de vacaciones a la playa, tengamos la posiblidad de viajar en el tiempo para nuestras épocas estivales. Imagínate, también, que retrocedes ese mismo tiempo, 30 años, y que tú mismo, cuando eras niño, te ves en la televisión.
Y, entonces, te vas contigo mismo, y llegas al futuro y descubres lo que te espera. Trabajando en una tienda de eletrónica sin ningún futuro, siendo virgen, y sin haber dominado el mundo, que era el sueño de cuando eras niño.
Fíjate tú que pensábamos que ‘Padre de Familia’ era una serie de humor, sarcástico, pero humor, irónico, pero humor, irreverente, pero humor, y ahora nos aparece como una verdadera serie de terror, de esas que dan escalofríos hasta en el hueso más profundo y no dejan dormir por la noche.
¿Me he vuelto loco? No, estoy hablando del episodio de este martes en el que Stewie se convirtió en una buena persona, ¿te lo puedes creer? Sí, sí, ¡una buena persona! Y ya no quería matar a su madre, y era amigo de su perro, y hablaba bien a la gente, y, en definitiva, ¡ya no quería hacer el mal!
Este miércoles la Sexta programó uno de los mejores episodios de ‘Padre de Familia’, ¿pudiste verlo? Pues lo siento, porque te lo perdiste, y es que mira que es difícil elegir una capítulo de esta serie, a cada cuál mejor, pero este miércoles se salieron.
Resulta que Stewie vomitó al comulgar, y, claro, pues todo el pueblo pensó que estaba poseido por el diablo y que debía ser linchado para limpiar su alma y todas esas cosas que piensan los curas, los beatos y los religiosos en general (de cualquier confesión religiosa, que quede claro), así que la familia, ni corta ni perezosa, decide mudarse, ¿a dónde? Pues a Texas, cuna de la tolerancia, ¿pillas la ironía?