El miércoles vivimos un parricidio en primer grado en El Mentalista, un ataque de rabia de un hijo incomprendido ante un padre demasiado ocupado, y siempre en asuntos turbios.

Resulta que el niño estaba hasta el gorro de que su padre no le prestara atención y de que anduviera sacando las castañas del fuego a una banda de moteros de la peor calaña.

Leer noticia completa

Publicado por




Categorías