
Parece que ya no hay límites en lo que se refiere a la mediocridad televisiva y los presentadores, por llamarlos de alguna forma, no tienen miedo al ridículo ya que aceptan proyectos que no tienen buena pinta ni sobre el papel.
Y en esas nos encontramos con Poti, sí, sí, el coreógrafo más famoso del mundo mundial, presentando un programa en el que los niños (pobres niños) aparecen con sus mamás hablando de temas totalmente intrascendentes.
Publicado por Edmart Rusan en Noticias, Programas el 29 Octubre, 2008







