Karlos Arguiñano es un animal televisivo como la copa de un pino, y él lo sabe, y lo aprovecha, y lo vende, y se beneficia, y da lo mejor de sí en cada programa que pisa, porque se divierte, y nos divierte.
Y si como réplica le ponemos a Buenafuente, a Andreu, al grande, no podía salir otra cosa que esta desternillante entrevista, de ésas que sientan cátedra en los anales del humor.
Publicado por Edmart Rusan en Buenafuente, Programas el 20 Diciembre, 2008






