A los cargos electos se les conceden 100 días de gracia antes de comenzar a criticar su gestión, y yo a África Luca de Tena le he concedido un par de meses, para ver como evolucionaba, como se movía en pantalla y para ver si mejoraba.
Pero me temo que esta chica no da el nivel, o al menos no da el nivel que se merece ‘El Intermedio’. Supongo que en otro programilla de medio pelo no haría mal papel, pero, amigo, estamos hablando del mejor programa de la televisión española.
Una vez más, España se coloca a la cabeza de la investigación tecnológica con esta nueva invención que deja mal al archiconocido acelerador de partículas que acaban de construir en Suiza (espero que se note la ironía de la afirmación).
Se trata de, ni más ni menos, que del acelerador de morcillas, ¿qué te parece? Y nos lo ha descubierto, como no podía ser de otra manera, ‘El intermedio’. ¿Y qué es el acelerador de morcillas? Pues simplemente, una morcilla clavada en un palo y dando vueltas, y ¿para qué sirve?
‘El Intermedio’ ha regresado con fuerzas renovadas, con intención de convertirse en uno de los programas estrellas de ‘La Sexta’ (ahora mismo queda por detrás de ‘Sé lo que hicisteis’ y de ‘Buenafuente’), y para ello ha tirado la casa por la ventana en cuanto a decoración futurista y rótulos ’superguachis’.
También ha incorporado nuevas colaboradoras que intentan dar un empujón al programa, pero me temo que, de momento, las nuevas colaboradoras ni se acercan a la calidad de las antiguas. Especialmente, África Luca de Tena (¡ay!, si la viera don Torcuato) que intenta hacer reír, pero me temo que no está a la altura.