Al parecer, tal vez por la poca costumbre en trabajar físicamente, hace que Paula V., cada vez que realiza portés, aunque sean sencillos, sienta náuseas y ganas de vomitar.
Este tema la tiene bastante preocupada y agobiada porque está claro que un lírico sin portés no luce tanto y Marbellys no creo que esté dispuesta a modificar su coreografía hasta tal punto.
Por otro lado, su pareja, David, ya ha tenido su primera tutoría con Víctor Ullate y no ha sido para bien, sino para advertirle de que su actitud prepotente y egocéntrica no le gusta ni un pelo.




