Este fin de semana Esther realmente ha sentido miedo. El dolor de la costilla ya es mayormente de espalda, y este dolor le molesta al estornudar, al andar…en todas las actividades cotidianas.
Ayer visitó de nuevo al médico, y ella dice que ya no le duele, pero de ahí a que eso sea es verdad hay un gran trecho, porque Esther prefiere bailar, aunque esté en juego su salud.
Su compañero Miguel, ha confesado que se lo veía venir, porque ella había mentido en su mejora y él lo sabía porque estaba en todos los ensayos con ella y lo notaba, pero él prefirió no decir nada para no fastidiarla.




