El primer fiestón de esta duodécima edición de Gran Hermano ha dejado dos casas absolutamente contrarias. Mientras en una todo era un verdadero rollo, en la otra Mireia, Terry, Chari y Marta se lo han pasado de lo lindo entre bailes, risas y más bailes.

En la casa 1, al final un acontecimiento inesperado ha conseguido levantar en cierto modo el ánimo: la boda improvisada entre Lydia y Julio ‘El feroz’. ¿Alguien entiende algo? ¿Será que al irse Chari a la otra casa las cosas ya a este chico le dan igual?

El caso es que Dámaso, el seminarista, no ha sido el que ha oficiado la ceremonia, sino Anup. Extraño, cuando menos. Si a eso sumamos que el primero ya a revelado su condición bisexual, las cosas empiezan a ponerse más que interesantes.

Por lo demás, estos dos últimos días no han dado mucho más de sí. Particularmente, creo que las discusiones están tardando demasiado en llegar, visto el plantel de joyas que los responsables del casting han escogido este año. Todo llegará, supongo. ¿Qué te está pareciendo Gran Hermano 12?

Foto: telecinco.es

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