
No es que hubiera mucha tensión por la semifinal de Eurovisión, en la que se iban a elegir a los últimos países que tendrán que competir con Chikilicuatre, el próximo sábado en Belgrado. Sin embargo, dos actuaciones marcaban cierta expectación, pero no terminaron de colmar el poco interés que tenía esta primera fase eliminatoria antes del día 24 de mayo.
Por un lado estaba Gisela, la linda ex-concursante de la primera edición de Operación Triunfo, y que iba representando al Principado de Andorra con una curiosa puesta en escena. La canción gustó, quizás de lo mejorcito de la noche. Gisela estuvo a la altura de lo que un espectáculo de este tipo requería. Sin embargo, no consiguió los votos necesarios para poder pasar a la final y de ahí a la competición del sábado.
Otro de los alicientes era Irlanda. Nos habían dicho tantas cosas sobre el “pavo” de Irlanda, que el marketing hizo mucho más de lo que sus cantantes defendieron sobre el escenario. La puesta en escena fue curiosa, fuera de la habitual y festivalero, y divertida. Pero, al final no convenció. La canción que se presuponía ser la otra cara “friki” de la moneda, junto a Chikilicuatre, se quedó fuera. Así pues, quizás España sea el único país que presente a un intérprete bufón para representar a su país.
Ahora nos toca esperar al sábado y ver si la fórmula del Chiki-Chiki funciona mejor que lo clásico. Por cierto, José Luis Ulibarri volvió a ponerse detrás de los micrófonos, y lo hizo con brillante soltura, con voz melodiosa, y elegantes comentarios. Esperemos que su buen hacer se repita este fin de semana.




