
El juego consistía en hacer un esfuerzo sobrehumano para tirar de una cuerda elástica que cada uno, individualmente, tenía atada a su cuerpo.
Cuando consiguiesen tensar esa cuerda al máximo tendrían que coger uno de los cocos que Mario Picazo iba arrojando a una cesta. El que consiguiese al final más cocos sería el ganador de la inmunidad.
Desde el principio las mujeres cesaron en su esfuerzo y no lucharon por la prueba, con lo que la prueba se disputó entre los tres chicos: Michel, que consiguió 12, Leo, con 9 y el ganador, Patxi, con 16 cocos.
Publicado por lul_geena en Inmunidad, Realities, Supervivientes 2008 el 22 Febrero, 2008

































