O más que las vacaciones, las ofertas vacacionales, esas que están tan de moda hoy en día, con tantos vuelos low cost, hoteles de baja calidad y servicio de atención al cliente de saldo, de esos que en lugar de ayudar al cliente a disfrutar de sus vacaciones, le hunden en la más profunda de las miserias.
Y que mejor que Buenafuente para que nos muestre y nos ilustre en todos estos menesteres de las vacaciones y de su contratación, porque Andreu siempre tiene otro punto de vista, ese otro punto de vista que nos hace sonreír, que nos hace estar felices un sábado del mes de julio, aunque tengamos que trabajar (por lo menos yo, porque seguro que tú estás tumbadito o tumbadita en la playa).
Se le echa de menos a Buenafuente, aunque su sobrino Berto no lo esté haciendo mal, se nota la diferencia, las tablas, y el talento. Así que aguantaremos con gusto hasta que Buenafuente regrese, pero ¡que regrese cuanto antes, por favor!
Publicado por Edmart Rusan en Buenafuente, Programas el 19 Julio, 2008
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