Llevábamos ya dos semanas preocupados por ella, porque es una de las bailarinas más prometedoras y su estancia en la escuela estaba en peligro.
Los médicos le aconsejaron reposo absoluto, y eso para una bailarina, es algo muy complicado. Además estaba el hándicap de su compañero, que por culpa de esta lesión tenía que afrontar coreografías montadas para bailar en pareja en solitario.
Ayer lunes, y tras las últimas pruebas de la costilla de Esther, los médicos consideraron que estaba totalmente recuperada y podría volver a bailar con normalidad.




