Acostumbrados como estamos a las tramas juveniles y de amor y desamor, que nos suele traer ‘Física o Química’, resulta sorprendente darse de bruces con una vía dramática alternativa, como es la que está apareciendo gracias a Adolfo.
Bueno, gracia a él, o a pesar de él. Porque todo se está desarrollando alrededor de su temor cerebral, ése que le está provocando las pérdidas de memoria y el estar desorientado todo el día, sin saber donde está en muchos momentos.
Ahora que se lo han detectado, su hijo le insiste en que debe operarse, aunque él se resiste, por aquello de la terquedad tradicionalmente masculina. En cualquier caso, una gran escena que quería compartir contigo.
Publicado por Edmart Rusan en Física y Química, Series el 10 Noviembre, 2008







