dic
08
2008
Estos días en la casa de Gran Hermano han intentado más que nunca reconciliarse, pero las cosas siguen como siempre y ninguno se baja del burro. Iván y Gisela lo intentaron, pero acabaron peor que estaban.
Ahora con el juego del monopoly también han tenido discrepancias porque Iván piensa que todos jugaron el otro día en contra suyo y eso que al final ganó la partida. El cántabro dijo: “no me alegro por ganar el juego sino por los que me quieren tanto”
Era sólo una partida de monopoly, pero el cántabro no deja de taladrar con el tema, en este caso a Orlando: “jugaron todos como lobos contra mí”. Orlando le dijo que no iban en contra suyo, si no en contra del que iba ganando, pero intentar que Iván entre en razón es tarea imposible cuando algo se le mete entre ceja y ceja.
Mirentxu no es la única que está cansada de la actitud de Iván. La jubilada ha dicho que el modelo no puede ir así por la vida, que se cree el rey de la casa y que no pega golpe, que se hace la víctima y les hace a todos sentirse mal. ¿Seguirán nominándolo? ¿Harán una fiesta si al final Iván se convierte en el próximo expulsado? Gisela y Mirentxu creen que serán ellas una de las dos expulsadas y también les parecería injusto que ganara Iván.
Publicado por
Maritele