Se trataba de Quique y Vicky, por un lado, y Álex y Sonia, por otro. Ambas montaron dos coreografías repletas de cargadas impresionantes y de una expresión totalmente auténtica.
Tras solicitarles los profesores una improvisación grupal con una canción que les dieron, subieron el listón y les propusieron que montaran una coreografía utilizando toda la técnica de lírico que habían aprendido en la escuela.
Ambos sorprendieron, pero el que se llevó el gato al agua fue Quique arrastrando así a su pareja Vicky a la inmunidad.




